viernes, 21 de marzo de 2014

Sólo son sueños.

Qué bonito pensar que algún día podrás llegar del trabajo sin una ampolla nueva en alguno de tus pies, debido a las tantísimas horas sin parar; y qué bonito soñar que el dinero no es un obstáculo para cumplir lo que más deseas. Qué bien estaría un gobierno que no fuese corrupto, o una humanidad más sincera y humilde. Que bonito es soñar que las guerras puedan extinguirse y no volver a aparecer más. Pero son sólo sueños. Sí, se pueden cumplir como todo el mundo publica, pero dime, ¿cuánta gente conoces que los haya conseguido? Exacto, nadie. Por lo que 'si puedes soñar, puedes ganar' es un rumor callejero tan esperanzador que mucha gente se aferra a él como clavo ardiendo cuando necesita una motivación. Puede que algunos lleguen a alcanzar lo que más desean a base de esfuerzo y circunstancias favorables, pero para otros, esos sueños se les queda tan lejos que no puede hacer otra cosa más que admirarlos y seguir soñando.
Qué bonito despertarse cada mañana con ganas de comerse el mundo, empezando por un buen café; y qué triste acabarlos llorando por esa frustración de ver que las cosas no cambian. El esfuerzo y la dedicación te ayudan a alcanzar muchos objetivos en la vida, pero si no tienes dinero, no serás nadie. Si eres más listo que otra persona, esa persona (en la mayoría de las ocasiones) te intentará hacer pensar que eres inferior, en vez de pedir que le enseñes lo que sabes. Quiero decir, podemos soñar con utopías, pero está claro que el mundo real es muy diferente, y que soñar sólo no basta. Podrás poner todo tu empeño en cambiar todo lo que te rodea a mejor, pero créeme que no lo conseguirás rodeado de gente tan cerrada de mente como la que habita el país.

domingo, 9 de marzo de 2014

Qué bonito.


Qué bonito el mundo cuando me dices que me quieres,
qué bonita la vida cerca de un café.
Qué bonitos tus ojos al mirarme,
qué bonito mi cuerpo cerca de ti.
Qué bonita yo, o tú, o los dos,
qué bonito que me sonrías.
Y qué bonito un 'nosotros',
en vez de un 'tú y yo'.

sábado, 1 de marzo de 2014

Días grises.


Mi vida
se puede considerar difícil.
Mi vida
se va desmoronando.
¿Lo peor?
No hay nadie que consiga recomponerla.

viernes, 21 de febrero de 2014

Qué pequeña.


Qué pequeña puedes llegar a sentirte, ¿verdad? Tú sola, sin que nadie te diga nada. Me refiero a lo pequeña que te sientes cuando fallas a alguien que quieres, o cuando escuchas tu canción preferida y te parece tan maravillosa que te hace sentir inútil. Esos pequeños detalles que te hacen querer desaparecer unos instantes, sólo para saber lo que se siente sintiendo nada. Y qué bonito es a veces sentirte pequeña, al igual que mirar por la ventana mientras llueve, abrazando el café recién hecho con las manos. Fíjate la facilidad con la que nos sentimos pequeños, esa facilidad que incluso a veces odiamos. ¿Quién no ha deseado dejar de sentir esto para poder salir a la calle (al mundo real) pisando fuerte, sin nada que nos detenga? Y es que qué fácil es sentirnos pequeños sin nosotros quererlo.